24 julio, 2012

Segundo tras segundo


Volveré a aquellos días en los que intentaba olvidarme de todo, incluso de mi; aquellos días en los que soñaba con dar marcha atrás al reloj y marcha adelante a mi vida mientras forzaba mi cuerpo hasta el límite, corriendo sin parar sin avanzar un solo paso, mostrando al mundo aquella triste metáfora de mi vida.

Volveré a aquellas largas noches llenas de alcohol, mujeres y drogas, como si correr una cortina fuese suficiente para dejar de ver la tristeza en la que me dejaste sumido; volveré a aquellas noches en las que no paraba de bailar, rodeado de cientos de personas que poco a poco me robaban mi tiempo, mi identidad y mis sueños: todo menos mi soledad.

Volveré a aquellos días aburridos e insulsos, a aquellas noches mirando la luna esperando respuestas para miles de preguntas que nunca dejan de llegar. A aquellos días que pasan en un suspiro, a aquellas noches largas como la eternidad. Meses que pasan uno tras otro, llevándose por delante mis días vacíos y mis corazones llenos.

Volveré a huir de aquella manera, la que llevo intentando desde hace años y que no me ha alejado de ti ni un solo centímetro. Volveré a mirar todos esos coches, esos trenes y esos aviones, con la esperanza de que ellos puedan llevarme a cualquier otra parte, a una en la que tú no existas, en la que tu recuerdo no me atormente segundo tras segundo. A un sitio en el que cuando quieras dejar algo atrás, baste con huir.

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