21 septiembre, 2011

El buscador de historias

Hoy quise reflexionar un poco sobre mí mismo, sobre lo que soy y lo que me empuja a actuar. Y me di cuenta de un aspecto de mi personalidad que era evidente, tan evidente que no era capaz de verlo. Siempre supe que mi afición por la lectura proviene en parte por mi afán de conocimiento, de saber cada vez más, de luchar día tras día por superarme y poder así devolver todo lo bueno que he recibido en mi vida. Pero había algo más, aquello que me impulsaba no sólo a leer, sino también a escribir, a dibujar, a fotografiar y, en definitiva, a estimular mi creatividad: soy un buscador de historias.

En realidad, no estoy interesado tanto en los hechos objetivos como en los subjetivos: supongo que porque no creo en la objetividad. Me gustaría poder conocer la historia de esa mamá que juega sonriente con su bebé, de ese chico que se abstrae con sus cascos puestos, de esa niña que llora mientras lee un libro cuyo título no puedo ver. Busco historias, busco vidas que conocer y hechos subjetivos que no puedan valorarse... porque no se puede valorar un recuerdo ajeno, una historia que no hemos vivido, una pasión que no hemos sentido. Lástima que tan poca gente se de cuenta de ello.

2 comentarios:

  1. Yo también quiero reflexionar sobre mí misma pero no lo logro nunca D:
    Porque no se puede valorar un recuerdo ajeno, una historia que no hemos vivido, una pasión que no hemos sentido.
    Gracias por comentar, me alegran mucho los comentarios :3

    ResponderEliminar
  2. Gracias! A mi tambien me alegran tus comentarios :)

    ResponderEliminar