25 noviembre, 2012

No necesito nada

No necesito nada. Enterraría todos los coches lujosos, las mansiones en Miami, todo el dinero de los bancos. Olvidaría mis conocimientos sobre Derecho o sobre Psicología, y también mi talento literario. Prendería fuego a mis recuerdos y congelaría el mismo Tiempo para evitar que otros nuevos volvieran a nacer. Ardería todo el alcohol del mundo, destruiría toda esperanza, soltaría todas las verdades que nunca pude soltar. Me cortaría los brazos, las piernas o el pelo. Me lobotomizaría para no volver a sentir jamás un orgasmo, o el dolor que produce una cerilla quemándome los dedos uno detrás de otro. Enmudecería al planeta, rechazaría todo consejo, despediría a Dios por incompetente.

Toda melodía sería olvidada, todo cuadro enviado a la hoguera, toda escultura convertida en gravilla. Convertiría los rascacielos en casas, las casas en cuevas, las cuevas en polvo y el polvo en basura. Destruiría las estaciones, la belleza, la tecnología humana. Metería en una fosa llena de ácido todos los medicamentos del mundo, todos los ordenadores y todos los libros. Las matemáticas serían borradas de la faz de la Tierra, las ciencias desprestigiadas, las letras convertidas en borrones ininteligibles. Traicionaría a mis amigos, me entregaría a la policía estadounidense confesando ser miembro de Al-Qaeda, vendería mi planeta a los extraterrestres a precio de saldo. Hundiría los continentes, evaporaría los mares, enviaría misiles nucleares a destruir la misma Luna. Convertiría el cielo azul en blanco, transformaría la lluvia para convertirla en mierda apestosa, haría que la luz del Sol parpadease como la de una bombilla mal puesta. Acabaría con la solidaridad, con la compasión, con el cariño. Lo destruiría todo, hasta el punto de que nadie recordase nada, de que nadie pudiera siquiera imaginar que hubo nada bueno en esta roca insignificante que llaman Tierra.

Ahora mismo arrasaría todas las cosechas, contaminaría todo el aire y envenenaría toda el agua dulce del planeta, porque sé que no me hacen ninguna falta, que nada de lo anterior me interesa lo más mínimo si mi objetivo es seguir viviendo. En este momento, ni siquiera necesito amor. Tan sólo el abrazo de alguien a quien le importe un poquito, tan sólo un poquito, que lo único que necesite en este mundo sea un abrazo.

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