29 enero, 2012

Ese día empecé a dejar de quererte

Cerrando la puerta tras de mi, algo no cuadraba. Algo no encajaba, nada era como solía ser en una casa donde nunca cambia nada. Había algo detrás de las viejas fotografías, los cuadros hechos en serie, incluso de ese baúl que contenía tantos y tantos recuerdos de una infancia que olvidé hace ya demasiado.

Era como una sospecha, como el rumor del viento. Como una ligera brisa que no te das cuenta de que está ahí hasta que para. Una brisa que no paró hasta que, con una velocidad inusualmente lenta en mí, subí las escaleras que me llevaban al baño.

Allí estabas tú. Frente a frente, tus ojos se encontraban con los míos, en el reflejo de mi gran espejo. Ese reflejo que me devolvía esa mirada fuerte y decidida, escondite de tu frágil y delicado espíritu. Tú, tan bella como siempre, tan bella como nunca.

Entonces lo comprendí. Eras tú quien se había introducido en las fotografías, en el acuario, incluso en ese espejo que tantas veces me vio llorar. Tú, una silueta sobre mi cama desvanecida en una décima de segundo. Tú, la invasora de todo mi hogar... o, mas bien, de mi maltrecha y enferma mente.

Tú no lo sabes, pero ese día empecé a dejar de quererte. Ese fue el primer día en el que te odié, aunque sólo fuera durante unas horas. Esa fue la primera de muchas noches en vela, maldiciendo tu imagen en las paredes de mi dormitorio. El primero de mis pulsos de odio hacia ti, por atreverte a invadir mi mente el mismo día que diste la espalda a mi corazón.

2 comentarios:

  1. Con el tiempo esa imagen desaprece. Llegara un momento en que la habitcaión vuelva a ser solo tuya. Aún así... si cierras los ojos y te concentras, podrás volver a crearla (voluntariamente) con bastante facilidad.

    Mucho ánimo =)

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  2. Decir que estas entre mis bloggers favoritos es poco...vaya relatos que haces. Expresan tanto.

    Ese día en el que te das cuenta que todo ha terminado,..marca tanto. Es el primer día de muchos que te permiten intentar olvidar. No es facil, pero todo se olvida, el ser humano es así de torpe, por eso volvemos a tropezar siempre con la misma piedras aunque pasen años.

    Es un placer leerte :) saludos!

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