Experta en el trato con la gente, en presentarte frente a cientos de personas como la protagonista de nuestras vidas, en luchar contra el miedo escénico de aquel que se sabe el centro de atención de un núcleo de personas. Experta en actuar.
Durante todo el tiempo que fuimos novios, siempre tuve una duda muy importante. De hecho, te la planteé más de una vez, dedicándome tu sonrisa más enigmática cada vez que lo hacía, pero sin obtener respuesta jamás. ¿Realmente me quisiste? ¿O eres en realidad la mejor actriz que nunca he conocido? Durante años tuve esa duda en mi mente, una duda que se va disipando cada vez más. Cuanto más tiempo pasamos alejados, cuanta más perspectiva tengo de nuestra relación, cuanto más "amigos" y menos ex-novios somos, más cuenta me doy de lo buena actriz que eres. De lo bien que sabes esconder tus sentimientos, no sólo hacia mi, sino también al resto del mundo.
Pero eso no me importa. No me importa lo buena actriz que seas, lo buena que parezcas de cara a los demás. Sí, quizás en la obra de teatro que es la vida, la ovacionada hayas sido tú. Pero, lo quieras o no, el telón cae todas las noches. Y cuando eso ocurre y sólo nos encontramos tú y yo, frente a frente... el vencedor siempre soy yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario