Toda partida de brisca acaba con una mano ganadora. Toda partida de póker acaba con un all-in. Toda civilización acaba con una última fiesta salvaje.
Nuestra civilización se hunde, se acaba, para dejar paso a otra. Una nueva civilización a la que no pertenecemos totalmente, como no pertenecíamos a la anterior. Nuestra generación no es más que una generación puente, una generación sin motivaciones, una generación gris entre dos puntos clave de la Historia: el fin de la Guerra Fría y la llegada de la Generación Digital. Una generación que no será recordada, una etapa que apenas será mencionada en los libros de Historia del futuro. Una civilización nueva, liderada no por gente, sino por máquinas. Una civilización en la que quien controle las máquinas, controlará a las personas. Una civilización en la que Internet lo será todo, literalmente.
Todo aquello que conocimos (dinero en papel y monedas, consolas, ordenadores de sobremesa...) y que para nosotros fue lo último de lo último, no serán más que reliquias sin valor de una época gris y sin sentido. Bloques de un pequeño y despreciable puente. Y llegará una civilización liderada por gente para la que las "nuevas tecnologías" no serán sino el pan de cada día, una civilización liderada por gente que nunca ha jugado a la peonza, o al elástico, o a las canicas. Una civilización desnaturalizada, de personas que no han tenido infancia, cuya adolescencia empieza antes de hacer la Comunión y que son adultos a los trece. Una civilización que a los 14 folla y bebe como si tuviera 21 años, pero que no adopta ninguna responsabilidad para con su vida ni para con la de los demás hasta los 35.
Por tanto, os propongo una cosa. Toda civilización acaba con una última fiesta salvaje. Nuestra generación no ha tenido civilización ni la tendrá, somos un punto ciego en la Historia. No somos nada históricamente hablando, pero os propongo que tengamos nuestra fiesta salvaje. Hoy y aquí, propongo que nuestra generación, esa que va desde el 80 hasta el 95, tenga esa fiesta salvaje en la que arderán nuestros graneros y serán sacrificadas nuestras vacas. Esta noche, mañana, o dentro de nueve meses, como un parto, pero que la tenga!!
Hoy y aquí, hago un llamado a una generación descastada, rechazada, dejada de la mano de la Historia; hago un llamado a una generación que no conoció el miedo a la bomba atómica, ni la contracultura de los 60, ni la democratización del país; hago un llamado a una generación para la que Internet es un privilegio, no un derecho de nacimiento. Hago un llamado a la Generación Barrio Sésamo, para gritar y decir que quizás seamos un puente entre dos civilizaciones... pero que aun así dejaremos nuestra marca en la Historia. QUEREMOS ESA ÚLTIMA FIESTA, Y PROMETO QUE LA TENDREMOS!!
Oh dios mio...hasta me he emocionado. Somos una generación....y lo más importante...sabemos que las canicas y las peonzas son mil veces más divertidas que una ds3D.
ResponderEliminarTendremos nuestra fiesta. Nos la merecemos!
(Twitteo tu entrada, soy @discordia013 :P)