No importa cuánto me duele. No importa quién me haya traicionado o engañado alguna vez. No importa que me odien. No importan los obstáculos con los que me cruzo una y otra vez. No importa tener las piernas rotas, o el cuerpo magullado y dolorido. No importa mi sucia y fría alma. No importa no saber quién soy en realidad, ni dónde estoy. No importa lo cansado que esté, en cualquiera de los sentidos. No importa que mi corazón esté a punto de estallar, física o metafóricamente. No importa la distancia.
Sólo importas tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario