04 diciembre, 2011

No tan típica conversación

- Cómo estás?
+ Bien, y tú?
- Hundido. Derrotado. Humillado.
+ Y eso? :S
- No encuentro sentido a nada. No veo más que errores en todas partes, no veo más que fallos, más que cosas malas. No veo más que oscuridad donde antes estaba el sol.
+ Pero por qué dices eso? Te ha pasado algo?
- No, nada especial. Sólo que me he levantado esta mañana harto de esta vida. Harto de esta mierda de mundo, harto de hacer lo que hago, no sé. Harto de todo.
+ De mí también?
- Sí, de ti también. Harto de tu hipocresía, de tus mentiras, harto de que me trates como quien no soy. Te pedí que fueras mi amiga, y no lo fuiste.
+ No estás hablando en serio. Yo siempre he estado ahí cuando me has necesitado.
- Sí. Pero una cosa es estar ahí, y otra es querer ayudar. Una cosa es estar junto a los bomberos cuando éstos rescatan a la gente, y otra muy distinta es ayudarlos en lo que puedas y salvar a toda la gente posible. De verdad, "X", me has decepcionado mucho. No eres quien yo creía que eras. No supiste cumplir con nuestra promesa.
+ Qué promesa?
- La promesa de estar ahí siempre. Muchas veces me ha dolido ayudarte, escucharte, darte mi apoyo y mi comprensión cuando lo que de verdad he deseado ha sido darte el consejo contrario. Pero aun así siempre he hecho lo mejor para ti. Siempre. Sabes por qué? Porque yo, a diferencia de ti, tengo honor. Cumplo con mi palabra. Y yo pensaba que tú también lo harías, aunque sólo fuese por respeto a lo que una vez hubo entre nosotros. Pero ya veo lo que eso significaba para ti. NADA.
+ ...
- Y fíjate dónde estoy dispuesto a llegar. Cada vez estamos más alejados, cada vez nos necesitamos menos, cada vez nos hacemos más daño. Pero aun así, yo sigo dispuesto a mantener mi promesa. "X", me voy. Me voy no sólo de aquí, sino de tu vida. Pero si necesitas algo, ya sabes dónde estoy. Adiós.

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