+ Pues si a mi me dijeran que me van a pegar un tiro en la cabeza, yo no agachaba la mirada. Yo levantaba la cabeza y miraba el cañón de la pistola.
- Joder, qué valiente...
+ No es por mi valentía, es por la del que dispara. Hasta que no vea que el tío mueve el dedo no me creeré que es capaz de matar a un hombre. Porque hay que tener dos huevos para mirar a quien te dispara, pero hay que tener otros dos más gordos todavía para atreverse a hacerlo y no pegarte tú uno cinco segundos después.
Me incluyo entre las personas cobardes, yo no sería capaz de mantenerle la mirada a mi asesino jajaja..y no me veo matando (aunque ya se sabe "nunca digas nunca").
ResponderEliminarMe gusta como escribes.
Saludos :)