¿Que cómo estoy? Ya sabes, lo típico. Un día estás arriba, lo tienes todo, y al otro te levantas y te das cuenta de lo patética y penosa que es tu vida. Pero, con mucho esfuerzo, consigues convencerte a ti mismo de que en realidad no estás tan mal, que hay gente mucho peor y que tú mismo has estado peor otras veces.
Y sigues con tu vida, y vuelves a estar allí arriba, en lo más alto, mirando a todo el mundo por encima del hombro. Y al día siguiente te levantas y te vuelves a dar cuenta de lo patética y penosa que es tu vida. Y vuelves a autoconvencerte de que no eres tan mierda como piensas, que conoces a gente mucho peor que tú.
Y sigues con tu vida. Y vuelves a lo alto, y al día siguiente vuelves a estar hundido en la mierda, y así una y otra vez. Hasta que llega un día en el que te das cuenta de que tu vida no es todo lo patética que pensabas: es todavía peor. Porque estar hundido tiene una ventaja: sólo puedes subir. En cambio, dar esos saltos una y otra vez no hacen más que marearte y hacer que lo que debería ser un viaje maravilloso sea la peor experiencia que jamás has vivido, un viaje en el que sólo tienes una cosa segura: que en cuanto te bajes lo primero que harás será vomitarlo todo...
Te entiendo perfectamente.
ResponderEliminarMe encanto tu blog, me identifico mucho con él y con tu entrada. Un beso y saludos, cuidate.
ResponderEliminarhttp://aprendiqueelparasiemprenoexiste.blogspot.com/ :)
Te entiendo y demasiado.. Cada mañana te levantes, te ves como la persona mas depresiva y patetica del mundo entero, que lloras y lloras y nada te hace cambiar de opinion, hasta que te das cuenta de lo confundidas que estas y subes de nivel..
ResponderEliminarY es verdad, eso aunque te duela, te ayuda, porque al fin y al cabo, terminamos sacando todo lo malo y viendo que la vida sigue y que se puede sonreir al final...
Ya te sigo corazon, lindas letras..
AU revoir
Atte: DarkPrinccs