31 diciembre, 2011

Llamado a la Generación Barrio Sésamo

Toda partida de brisca acaba con una mano ganadora. Toda partida de póker acaba con un all-in. Toda civilización acaba con una última fiesta salvaje.

Nuestra civilización se hunde, se acaba, para dejar paso a otra. Una nueva civilización a la que no pertenecemos totalmente, como no pertenecíamos a la anterior. Nuestra generación no es más que una generación puente, una generación sin motivaciones, una generación gris entre dos puntos clave de la Historia: el fin de la Guerra Fría y la llegada de la Generación Digital. Una generación que no será recordada, una etapa que apenas será mencionada en los libros de Historia del futuro. Una civilización nueva, liderada no por gente, sino por máquinas. Una civilización en la que quien controle las máquinas, controlará a las personas. Una civilización en la que Internet lo será todo, literalmente.

Todo aquello que conocimos (dinero en papel y monedas, consolas, ordenadores de sobremesa...) y que para nosotros fue lo último de lo último, no serán más que reliquias sin valor de una época gris y sin sentido. Bloques de un pequeño y despreciable puente. Y llegará una civilización liderada por gente para la que las "nuevas tecnologías" no serán sino el pan de cada día, una civilización liderada por gente que nunca ha jugado a la peonza, o al elástico, o a las canicas. Una civilización desnaturalizada, de personas que no han tenido infancia, cuya adolescencia empieza antes de hacer la Comunión y que son adultos a los trece. Una civilización que a los 14 folla y bebe como si tuviera 21 años, pero que no adopta ninguna responsabilidad para con su vida ni para con la de los demás hasta los 35.

Por tanto, os propongo una cosa. Toda civilización acaba con una última fiesta salvaje. Nuestra generación no ha tenido civilización ni la tendrá, somos un punto ciego en la Historia. No somos nada históricamente hablando, pero os propongo que tengamos nuestra fiesta salvaje. Hoy y aquí, propongo que nuestra generación, esa que va desde el 80 hasta el 95, tenga esa fiesta salvaje en la que arderán nuestros graneros y serán sacrificadas nuestras vacas. Esta noche, mañana, o dentro de nueve meses, como un parto, pero que la tenga!!

Hoy y aquí, hago un llamado a una generación descastada, rechazada, dejada de la mano de la Historia; hago un llamado a una generación que no conoció el miedo a la bomba atómica, ni la contracultura de los 60, ni la democratización del país; hago un llamado a una generación para la que Internet es un privilegio, no un derecho de nacimiento. Hago un llamado a la Generación Barrio Sésamo, para gritar y decir que quizás seamos un puente entre dos civilizaciones... pero que aun así dejaremos nuestra marca en la Historia. QUEREMOS ESA ÚLTIMA FIESTA, Y PROMETO QUE LA TENDREMOS!!

21 diciembre, 2011

En una cruenta guerra que jamás empezó

Sueños más reales que la misma realidad, fantasmas tangibles en un mundo en el que no se debe confiar en el tacto. Seres putrefactos en un mundo donde el olor no existe, donde la vista es el menos importante de los sentidos, puesto que lo que menos debes temer es lo que tus ojos alcanzan a ver.

Cada día despierto soñando cosas cada vez más razonables e ilógicas. El sentido de un sinsentido, encontrarse perdido en un laberinto lleno de puertas, señales luminosas y mapas que dicen "Tú estás aquí". Encontrar la añorada salida para encontrarse en una entrada aún mayor.

Confiar en la desconfianza es algo que muchos hacen, pero que pocos llevan a cabo. Caer a un agujero lleno de nada, donde la luz te ciega y el camino más peligroso es el que está despejado y libre de fieras salvajes. Un juego en el que sólo ganan los que no quieren ganar nunca.

Saber que no se debe saber, creer en lo increíble, odiar por amor y amar por odio, matar en nombre de la vida y vivir honrando a la muerte, en una cruenta guerra que jamás empezó por una razón que nunca fue razonable.

17 diciembre, 2011

Frío

Ayer pensé en ti, en tu pelo, en tus ojos. Pensé en todos esos momentos que compartimos y que ya no volveremos a vivir jamás. Recordé tu risa y tu llanto, recordé lo gilipollas que fui yo y lo mala que fuiste tú, recordé lo mucho que te quise y lo mucho que me quisiste. Amor, ese sentimiento que nunca volverá a florecer entre nosotros, un nosotros que ya no existe.

Recordé que no supe lo que era entregarse a una persona y a un sentimiento hasta que te conocí, hasta que escuché esa primera frase de tus labios dirigida a mí, el hombre con más suerte del mundo: “Eres un payaso”. Recordé tu siempre bella sonrisa, que todavía me atormenta en ocasiones, aunque hayan pasado mil años desde la última vez que yo fuese el causante de esa sonrisa.

Recordé lo frío que siempre fui. Recordé el calor que me diste, intentando dar vida a este cuerpo inerte. Recordé tus nulos intentos de calentarme mis congeladas manos, un hielo que no provenía del exterior, sino del alma. Mis manos siempre fueron frías, porque yo mismo siempre lo fui. Pero poco a poco, sin darnos cuenta, mis manos, al igual que mi alma, se fueron calentando de tanto unirlas a las tuyas. Poco a poco me fuiste dando calor con ese fuego que algunos llaman amor. Poco a poco me hiciste vivir, sentir, hacerme ver que la vida era algo que valía la pena sentir, que ser de piedra no compensa cuando los golpes duelen igual pero te pierdes lo mejor de este mundo.

Lástima, querida, que no me diese cuenta que el esfuerzo que hiciste para mantener vivo ese fuego dentro de mí, dentro del hombre más frío que jamás conociste, dentro de “Ice Man”, como en ocasiones me llamaba a mi mismo, provocando tu sonrisa. Lástima que, para que ese fuego siguiera vivo dentro de mí y me diese la vida, tuvieses que sacrificar el tuyo. Siempre te he pedido perdón, y cuando menos te lo has esperado. Y tú nunca has sabido por qué. Y en realidad yo tampoco, hasta ahora mismo. Ahora me doy cuenta de que te pedía perdón por tu sacrificio, por haber dejado que tu fuego se apagara al estar demasiado pendiente del mío, un fuego que necesitaba más que nada en este mundo. Un fuego que, como el tuyo, se acabó apagando cuando dejaste de alimentarlo, un fuego que acabó yéndose, dejándome en la más oscura de todas las tinieblas que puedas imaginar.

Podría pasarme toda la vida pidiéndote perdón, y aun así no quedaría contento, porque sé que ningún “lo siento” podrá compensar todo lo que te hice sufrir. Pero no puedo hacerlo, así que desde aquí te digo que éste será el último y más sincero de mis “Perdóname”. Porque ahora que conozco el motivo por el que te pedí perdón durante tanto tiempo, no tiene sentido seguir repitiéndolo. No volverás a oírlo de ninguna de mis conversaciones, ni a escucharlo de mi voz. Lo siento. Espero que puedas, sepas y quieras perdonarme, aunque yo no lo hiciera en tu situación. Espero que seas mejor persona que yo.

14 diciembre, 2011

Sólo importas tú

No importa cuánto me duele. No importa quién me haya traicionado o engañado alguna vez. No importa que me odien. No importan los obstáculos con los que me cruzo una y otra vez. No importa tener las piernas rotas, o el cuerpo magullado y dolorido. No importa mi sucia y fría alma. No importa no saber quién soy en realidad, ni dónde estoy. No importa lo cansado que esté, en cualquiera de los sentidos. No importa que mi corazón esté a punto de estallar, física o metafóricamente. No importa la distancia.

Sólo importas tú.

10 diciembre, 2011

No todos tenemos la misma suerte

+ ¿Cómo estás?
- ¿Conoces esa sensación... esa sensación como de querer llenar el mundo entero de gasolina, prenderte fuego a ti mismo y, mientras te consumes poco a poco, lleno de dolor, contemplar cómo el planeta entero arde hasta sus cimientos?
+ No.
- Felicidades entonces. No todos tenemos la misma suerte.

06 diciembre, 2011

Días perfectos

Hay días en los que todo sale a pedir de boca. En los que levantarse no cuesta, sino que, al contrario, media hora antes de que suene la alarma ya estás con los ojos como platos. Días en los que el cansancio no hace aparición. Días en los que no montas la escena de Hollywood que esperabas al ver a esa persona, pero que aun así eso sólo hace que todo lo demás sea aún más especial. Días en los que un desayuno o una comida eternas nunca duraron tan poco.

Hay días en los que nada falla. En los que pequeñas decisiones te traen la felicidad, y en los que las grandes te traen todavía más felicidad. Días en los que los planes establecidos se vienen abajo para dejar paso a algo muchísimo mejor. Días en los que un simple paseo se convierte en lo mejor que puedes hacer. Días en los que los deseos más grandes se empequeñecen ante el sueño que estás viviendo. Días en los que las virtudes se engrandecen y los defectos pasan a ser las más grandes virtudes.

Hay días en los que todo fluye, sin ningún motivo. Días en los que incluso las despedidas, las siempre dolorosas despedidas, son perfectas. Días en los que la misma perfección se supera a sí misma. Días en los que, simplemente, te conviertes en una persona perfecta ante los ojos de una persona perfecta. Días que nunca olvidarás, días que te hacen recobrar la fe en la raza humana, días que te hacen pensar que tal vez la felicidad no sea flor de un día, sino que, si nos dejasen, pasaría a formar parte de nosotros. Días perfectos.

04 diciembre, 2011

No tan típica conversación

- Cómo estás?
+ Bien, y tú?
- Hundido. Derrotado. Humillado.
+ Y eso? :S
- No encuentro sentido a nada. No veo más que errores en todas partes, no veo más que fallos, más que cosas malas. No veo más que oscuridad donde antes estaba el sol.
+ Pero por qué dices eso? Te ha pasado algo?
- No, nada especial. Sólo que me he levantado esta mañana harto de esta vida. Harto de esta mierda de mundo, harto de hacer lo que hago, no sé. Harto de todo.
+ De mí también?
- Sí, de ti también. Harto de tu hipocresía, de tus mentiras, harto de que me trates como quien no soy. Te pedí que fueras mi amiga, y no lo fuiste.
+ No estás hablando en serio. Yo siempre he estado ahí cuando me has necesitado.
- Sí. Pero una cosa es estar ahí, y otra es querer ayudar. Una cosa es estar junto a los bomberos cuando éstos rescatan a la gente, y otra muy distinta es ayudarlos en lo que puedas y salvar a toda la gente posible. De verdad, "X", me has decepcionado mucho. No eres quien yo creía que eras. No supiste cumplir con nuestra promesa.
+ Qué promesa?
- La promesa de estar ahí siempre. Muchas veces me ha dolido ayudarte, escucharte, darte mi apoyo y mi comprensión cuando lo que de verdad he deseado ha sido darte el consejo contrario. Pero aun así siempre he hecho lo mejor para ti. Siempre. Sabes por qué? Porque yo, a diferencia de ti, tengo honor. Cumplo con mi palabra. Y yo pensaba que tú también lo harías, aunque sólo fuese por respeto a lo que una vez hubo entre nosotros. Pero ya veo lo que eso significaba para ti. NADA.
+ ...
- Y fíjate dónde estoy dispuesto a llegar. Cada vez estamos más alejados, cada vez nos necesitamos menos, cada vez nos hacemos más daño. Pero aun así, yo sigo dispuesto a mantener mi promesa. "X", me voy. Me voy no sólo de aquí, sino de tu vida. Pero si necesitas algo, ya sabes dónde estoy. Adiós.

02 diciembre, 2011

Si la gente fuera lluvia

Realmente quise acostarme junto a ella en el sofá, rodearla con mis brazos y dormir. No hacer el amor, como en todas esas películas, ni siquiera besarnos. Sólo dormir juntos, en el sentido más inocente de la frase. Pero no tuve el coraje de intentarlo, y ahora ella tiene novio. Yo soy feo y ella es bellísima, yo soy un aburrido total y ella es lo más fascinante del mundo. Así que volví a mi habitación y me desahogué sobre la almohada, pensando en que si la gente fuera lluvia, yo sería un chispeo y ella un huracán.

27 noviembre, 2011

Que el mundo se quede con lo normal

Que el mundo se quede con lo normal. Que se quede con sus cotillones de Nochevieja, con sus sábados en la calle, con sus rollos de una noche. Que se quede con su música infumable, su cine aburrido y predecible, sus monótonas vidas sin emoción.

Que el mundo se quede con lo normal, que yo me quedo contigo. Con un año nuevo tú y yo solos, contemplando el amanecer. Con un sábado bajo las mantas, tú y yo, mirando las estrellas. Con nuestras canciones preferidas, con Blue Valentine y con nuestra historia, que no importa si dura un segundo o toda la eternidad, porque la recordaremos durante el resto de nuestras vidas.

Que el mundo se quede con lo normal, que yo me quedo con tu sonrisa, lo más bello de este mundo.

24 noviembre, 2011

Una vez más debo elegir

Y después de tantos años, me encuentro de nuevo en esa encrucijada. Media década después, un cuarto de vida a mis espaldas, debo tomar exactamente la misma decisión. Debo llamar a los guionistas de mi vida y decirles que se lo curren un poco más, que mis espectadores van a pensar que se están quedando sin ideas y que deben recurrir a los grandes clásicos para seguir atrayendo audiencia.

Después de todo ese tiempo, y de todo lo que ha sucedido en él. Después de transformarme, de entregarme todo lo que siempre deseé para luego quitármelo, de haber sido el hombre más feliz de este mundo y el más infeliz... descubro que no ha servido para nada. Que vuelvo a tener que elegir. Que la vida, esa niña de papá consentida, quiere verme de nuevo en la misma situación.

Una vez más debo elegir. Debo escoger entre una persona que no me aporta nada como tal, alguien que objetivamente no está hecha para mí... pero por quien empiezo a sentir ese sentimiento que algunos llaman amor; y otra por la que no siento nada, que no me hace sentir ese fuego, pero con la que siento una conexión física y mental como la que no he sentido con nadie.

Una vez más debo elegir. Debo elegir entre escoger un fuego ya existente, pero que puede llegar a apagarse, o escoger una cueva perfecta para que ese fuego arda para siempre, pero en la que no sé si alguna vez llegará a arder.

- Siento que me estoy volviendo loco.
+ Entonces, nada nuevo, ¿no? ;)

21 noviembre, 2011

Juguemos a la amnesia

Juguemos a la amnesia. Juguemos, pero no a olvidar, sino a no recordar. A dar de lado los recuerdos sin expulsarlos. A no sentir, a no querer seguir. Juguemos a hacer como que seguimos adelante, aunque lo único que hagamos sea saltar una y otra vez ese mismo obstáculo.

Juguemos a la amnesia. Juguemos a vivir sin recordar lo mejor, a mirarnos a los ojos y pretender no ver lo que siempre vimos. Juguemos a hacer bromas recurrentes, bromas que sólo nosotros entendemos, y juguemos a bloquear los buenos recuerdos que nos traen.

Juguemos a la amnesia. Juguemos a ser lo que nunca fuimos, juguemos a ser amigos. Juguemos a seguir como siempre, aunque las cosas nunca fueran como son ahora. Juguemos a la amnesia. Juguemos a ser perfectos.

19 noviembre, 2011

Two walls

Vivo entre dos muros, dos muros entre los que cada vez hay menos espacio y entre los que cada vez entra menos aire.

Vivo entre dos muros. Uno es sencillo, simple, monocolor. No tiene ventanas, ni puertas, ni ningún tipo de adorno. El otro es como un arcoiris, lleno de pósters, de cuadros, de pintadas, lleno por completo de ventanas.

Vivo entre dos muros. Uno es duro, firme, totalmente rígido e inamovible. El otro es totalmente flexible, como de plastilina, y lo puedo moldear a mi antojo, aunque no puedo romperlo ni hacer agujeros de ningún tipo en él.

Vivo entre dos muros. Uno me marea, me aturde, me envenena. El otro me asusta y me hace sentir inútil e insignificante.

Vivo entre dos muros. Uno está a mi espalda. El otro, frente a mí.

Vivo entre dos muros. Dos muros que se unen en sus extremos, atrapándome entre ellos. Dos muros entre los que llevo emparedado desde que tengo recuerdos. Dos muros que sé que acabarán conmigo y sin los que, sin embargo, no podría plantearme la vida.

14 noviembre, 2011

Posibilidades

Puede que apenas te conozca. Puede que no te merezca. Puede que lo que siento por ti no sea más que una simple ilusión. Puede que no sepa nada sobre ti, salvo pequeños detalles sin importancia. Puede que no hayamos tenido nunca una conversación verdaderamente trascendental. Puede que ni siquiera lleguemos a ser amigos.

Pero todo eso no son más que posibilidades. Lo único seguro para mí es que, si tú me dejas, yo te voy a hacer la mujer más feliz del mundo.

11 noviembre, 2011

Sí, hace poco lo viví

Sí, hace poco lo viví. Mejor que el chocolate, que cualquier droga, que la mejor de las fiestas. Mejor que el sexo, que la libertad, que la vida. Mejor incluso que el amor, o que una cama cómoda y calentita en la noche más fría del invierno.

Yo sé lo que es eso. Es la felicidad más pura corriendo por tus venas, es lo más alto que puedes estar jamás, es la capacidad de mirar a la gente desde tan arriba, estando tan feliz, que incluso te marea, pierdes la noción de lo que disfrutas. Mil mujeres sintiendo mil orgasmos simultáneos no sentirían ni la décima parte de lo que yo sentí aquella noche. Me hacía temblar, me impedía pensar con claridad. Mis piernas y mis brazos no me respondían, y mucho menos mi sentido común. Ganas de saltar, de jugar, de correr y correr y correr sin parar, porque sabía que esa noche el cansancio no haría acto de presencia. Ganas de decirle a la gente a la que quiero que de verdad la quiero. Ganas de todo, de compartir esa experiencia con el mundo.

Yo sé lo que es eso. Se llama "ataque de euforia". Durante esa noche, sufrí una sobredosis de dopamina y adrenalina en su estado más puro. Mi cerebro comnzó a segregarlas sin control, sin nada que lo frenara, sin un desencadenante claro. La felicidad, literalmente, corría por mis venas. Y eso no hace más que confirmar lo que desde hace un año ya sabía: que en mi cabeza hay algo que no funciona bien. Que hay componentes que fallan. Que estoy loco. Quizás no de verdad o quizás sí, pero lo estoy. Y me alegro por ello. Porque sólo un loco se alegraría de estarlo. Pero un loco no sabe que está loco... Curiosa paradoja. Me gustan las paradojas.

08 noviembre, 2011

Puedes ser lo que tú quieras

Hoy en día puedes ser lo que tú quieras. Médico, abogado, tramoyista, empresario de éxito, millonario playboy… lo que tú quieras.

Puedes estar completamente loco. Puedes dar gritos, decir cosas sin sentidos, repetir lo mismo una y otra vez: es más, con un poco de suerte, puedes hasta hacerte famoso y que te paguen por ser un loco (o hacértelo). Puedes ser un gilipollas integral, o incluso un egoísta violento. Puedes llevar gorras de colores con la visera levantada, camisetas de tirantes dos tallas más pequeñas de la tuya y ser el tío más mierda que haya pisado la faz de la tierra, que el mundo, en lugar de ponerte en tu sitio, te aplaudirá y reirá tus gracias.

Hoy en día puedes ser lo que tú quieras. Lo que tú quieras… menos un romántico. No puedes ir de frente y decir: “busco a la mujer de mi vida”. No puedes tratar de ganarte a una mujer poco a poco, queriendo descubrirla y que ella te descubra a ti. No puedes rechazar un polvo de una sola noche porque quieras conocer a quien tienes enfrente, porque la muchedumbre huirá de ti despavorida como quien huye de Godzilla y te tratarán de tonto para arriba. Puedes soñar con ser un romántico, puedes soñar con compartir un domingo en casa con alguien especial, viendo una película estando los dos bajo la misma manta, bien acurrucados: es más, eso incluso puede darte puntos a los ojos de las damas. Pero no puede ser más que eso, un sueño: en el momento en el que hagas algo para convertir ese sueño en realidad, serás tachado de iluso y de estúpido.

En el mundo de hoy en día, puedes ser lo que quieras, pero no un romántico. Porque, como dice alguien a quien conozco bien, los románticos como yo se extinguieron a principios del siglo XX. Y eso no sería un problema si no fuese porque las mujeres a las que le gustaban los románticos como yo se extinguieron a mediados de ese mismo siglo. Lástima.

03 noviembre, 2011

Dilema filosófico

Hoy tengo un dilema filosófico importante. No sé cuál de las dos opciones es la correcta, y eso me desespera pero a la vez me hace sentir bien, porque tengo un reto intelectual frente a mí por primera vez desde hace mucho.

¿Quién es el auténtico rebelde? En un mundo donde la norma es no seguir las normas, donde el primer mandamiento es no seguir todos los demás mandamientos, ¿quién es el auténtico rebelde, quién es aquel que va contra el sistema? ¿El rebelde por definición, aquel que rompe con las normas tal y como lo hace la mayoría? ¿O aquel que, yendo contra los dictados de los demás, sigue esas normas a pesar de que nadie lo haga?

Pondré un ejemplo. Supongamos que tú, en un juego cualquiera, eres juez y debes decidir quién gana el juego en base al siguiente precepto: gana el más rebelde. En el juego existen una serie de normas preestablecidas y escritas; sin embargo, y sabiendo que en este juego ganan los rebeldes, la mayoría de los jugadores no siguen esas reglas, sino que hacen lo que quieren, siempre dentro de unos límites no estipulados pero que todos conocen. Mi dilema es: ¿quién debe ser el justo vencedor? ¿El que, como la mayoría, se rebela para conseguir el trofeo? ¿O el que sigue con las normas yendo a contracorriente? ¿Quién debe alzarse victorioso en un mundo como ese, el que va contra la norma establecida o el que va contra el dictado de la mayoría? ¿Cuál es la auténtica esencia de la rebeldía?

02 noviembre, 2011

Un nuevo yo

Ahora que lo pienso, hace tiempo que no tengo esa tentación: la de coger una bolsa y una mochila, cargarlas con algo de ropa y todo mi dinero, y marcharme lejos, muy lejos, a esa ciudad que siempre quise visitar y en la que siempre quise vivir. Esa ciudad en la que nadie me conoce, esa ciudad en donde a nadie importa mi pasado, esa ciudad que, como todas las ciudades a las que uno llega por primera vez, no reconoce errores sino sólo cualidades.

Es algo que siempre quise, pero nunca me he atrevido a hacer. Largarme y no volver. Empezar de cero, o tal vez de uno, pero en cualquier caso borrar de mi vida todos los errores que me lastran en mi camino. Unos errores que a veces me han enseñado a seguir adelante, que incluso en su mayoría considero como buenos para mí, pero que se ven eclipsados por aquellos que siguen siendo imperdonables y todavía me hacen despertar a las tres de la mañana con el corazón acelerado, soñando que vuelvo a cometerlos de nuevo.

Pronto se cumplirá un año. Un año desde la vez que estuve más cerca de hacerlo. Un año desde que, tal vez por pura desesperación, casi dejo atrás todo lo bueno que hay en mi vida, como precio a pagar por prenderle fuego a todo lo malo. La vez que casi cojo una bolsa y una mochila, las cargo con mis cosas más útiles y me voy para la estación de trenes, despidiéndome de esta ciudad que nunca me gustó y diciendo hola a una nueva vida, a una nueva ciudad, un nuevo aire... un nuevo yo.

31 octubre, 2011

No tienes derecho

No. Lo siento, pero no puedes hacerlo. No tienes derecho. No, no lo tienes. No tienes derecho a sentirte mal porque a ella le haya hecho el regalo que siempre quisiste cuando estábamos juntos. No, porque si no lo tienes no es por mi culpa, es por la tuya.

¿Tengo que recordártelo? ¿Tengo que recordarte que fuiste tú la que empezaste con el comportamiento frío y distante? ¿Que eras tú la que volvía la cara cuando buscaba un beso? ¿Que fuiste tú la que, sin motivo aparente, de un día para otro, dejaste de sentir ese cosquilleo en el estómago cada vez que me veías? ¿Tengo que recordarte que intentaste dejarlo conmigo al menos tres veces hasta que tuve que hacerlo yo, harto de intentar revivir el cadáver de una relación muerta mucho tiempo atrás?

No. Lo siento, pero no tienes derecho a echarme en cara que le haga regalos, o que le mande mensajes, o que quiera estar a solas con ella. No tienes derecho a recriminarme que comience a pasar página después de un año, cuando tú lo hiciste en menos de un mes. No tienes derecho a pedirme que te trate como lo hice siempre, exceptuando todo lo que el amor conlleva, porque eso fue precisamente lo que te pedí que hicieras tú cuando lo dejamos y te negaste. No, lo siento, pero no puedes hacerlo. Hace un año te lo habría permitido, hoy no. Porque no puedes pedir a un hombre normal que haga lo que hace un hombre enamorado.

29 octubre, 2011

Hay 3500 millones de oportunidades

Mucha gente canta alabanzas a ese estado de libertad casi absoluta, pero, siendo sinceros, la soltería es un estado bastante lamentable. Una vez que descubres las bondades de la vida en pareja, del amor sincero, de pasar un domingo bajo una manta viendo una película junto a esa persona especial sin que nada más importe, la soltería te sabe a poco. Aunque estés bien, aunque estés feliz, siempre notarás que te falta algo, aunque sea inconscientemente.

Sin embargo, a pesar de ésto, hay algo que sólo la soltería es capaz de darte, y es esa capacidad infinita de seguir sorprendiéndonos cuando, tras meses de anhedonia absoluta, de sentir que nada ni nadie te emociona, justo cuando en el momento en el que piensas que nunca volverás a sentir esa sensación, de repente, de la nada, aparece alguien y te gusta. Y esa sorpresa se torna en la incredulidad más absoluta cuando, sorpresas de la vida, resulta que es recíproco. Hay algo que sólo la soltería es capaz de darte, y es la emoción del juego, del medir con precisión milimétrica lo que das a esa persona que hoy es poco más que una desconocida, pero que tal vez mañana sea la persona más importante del mundo.

Sí, es cierto, tal vez esa sensación de incredulidad, de contemplar el mundo con otros ojos, pasa veloz como un suspiro. Pero si juntásemos todas las de una vida, si por una vez, en un acto de locura en su estado más puro, nos decidiéramos por la cantidad antes que por la calidad, ¿no sería posible que ese cúmulo de microentusiasmos superase la intensidad de un amor desgarrado, uno solo? Yo no tengo la respuesta, pero ¿quién sabe? Tal vez valga la pena intentarlo. Hay 3500 millones de oportunidades.

27 octubre, 2011

Libertad, donde has estado todo este tiempo?

I just love it. Libertad, pura libertad. El corazón bombeando libertad en su estado más puro. Dios, cuánto hace que no sentía esto?

Dios, te quiero. Os quiero a todos. Sois la puta caña. LIBERTAD!! Libertad para decir esto, libertad para decir que no me importa lo que pienses, lo que digas, lo que puedas sentir. Dios, gracias!! Gracias a todos los que estáis ahí, GRACIAS!! DIOS, ESTO ES ACOJONANTE!! Pensaréis que me he vuelto loco, PERO ME DA IGUAL!!! SI! ME DA IGUAL!! POR PRIMERA VEZ EN MUCHO TIEMPO, SOY LIBRE, SOY LIBRE DE VERDAD!!! Si, si, si!!

Dios, qué subidón... La puta libertad corre por mis venas, unas venas cargadas de adrenalina, de sangre, de endorfinas... de felicidad. Mi corazon late a mil por hora, tal vez de la emoción, tal vez del carrerón que me acabo de pegar desde el Burger King hasta mi piso... No lo sé, y no me importa.

Que hay más grande que esto? Que hay mas grande que correr bajo una lluvia que te golpea, que te limpia por dentro, que te hace sentir eso que hace tanto que no sentías? Que hay más grande que sonreir por sonreir? DECIDMELO!! DECIDMELO SI PODEIS, PORQUE SI EXISTE QUIERO PROBARLO!!

Me la suda si os conozco o si no os conozco, si estais hartos de oirme hablar o si no sabéis cómo suena mi voz. SOY LIBRE. ESTOY FELIZ. LA VIDA ME SONRIE. Y SI ALGUIEN TIENE ALGO QUE OBJETAR, NO PUEDO MAS QUE DECIRLE... QUE TE DEN POR CULO!!!!!!!!!

PD: Perdon si esta poco estructurado, si no tiene mucho sentido, si algo no os encaja... Escribo esto con un subidon de endorfinas impresionante, acabo de correr bajo la lluvia como no lo he hecho en mi vida... Y ME ENCANTA!!

24 octubre, 2011

A la larga termina cansando

Ser el protagonista de la telenovela favorita de Dios cansa, de verdad. Sólo así pueden explicarse todos los giros argumentales que ha tenido mi vida.

Desde los diez años mi vida ha sido como una de esas series de adolescentes que echan los miércoles por la noche. Amor, desamor, traición, pasión desenfrenada, problemas a puntapala, celos, odio irracional... Todo eso lo he vivido o lo he sufrido en mis propias carnes, en mi propio ser. Y cansa, ya lo creo que cansa.

Sí, todo tiene su parte buena, incluso esto: porque eso me ha permitido tener una vida interesante y llena de matices, me ha permitido superarme a mí mismo y forzar mis límites. Tengo una vida emocionante, una vida en la que no se cierra una trama sin que aparezca otra, una vida que me ha dado inspiración para crear no una novela, sino toda una saga de novelas. Una vida en la que siempre ocurre algo... como en una serie para adolescentes. El problema es que, como una serie de adolescentes, a la larga termina cansando.

20 octubre, 2011

Reflexiones nocturnas II

Anoche, tumbado en mi cama, mirando a un techo que no podía ver, sin más ruido que el de la nada, me dio por pensar. Pensaba en el tiempo, esa amante cruel que nos arrastra contra nuestra voluntad o que nos deja varados cuando necesitamos huir.

Ayer pensé sobre el tiempo, sobre todo lo que me ha robado. No, no hablo de un amor que fue y que ya no existe, puesto que en mi vida siempre ha estado presente el amor, de una u otra forma. No hablo de unas amistades que cada día están más lejos, pero que al menos siguen estando. No hablo de mis sueños y esperanzas, que cada día que pasan son cada vez más el único clavo ardiendo al que agarrarme.

No, el tiempo me ha robado otra cosa. El tiempo me robó a mí mismo. El tiempo me convirtió en este muñeco que sonríe ante la gente, que es divertido, dinámico, siempre alegre, siempre con una broma en los labios, siempre haciendo sonreír a los demás. El tiempo me robó mi personalidad, mi forma de ser. El tiempo me robó mi sinceridad más profunda, mi capacidad de decir a los demás...

Que hoy estoy mal. Que quiero llorar, y quiero que me escuchen, quiero que sepan por qué estoy así, quiero que me comprendan, quiero que me digan algo que alivie este dolor, este fuego que me quema por dentro y que ya me consumió una vez, este fuego que cada vez me da más miedo y me paraliza más. Quiero que alguien esté ahí de verdad, y que cuando esté a punto de arder en mi propia desesperación, me de una torta, me haga mirarle a los ojos y me diga "¿Qué haces? ¡Éste no eres tú! ¡Levántate! ¡Lucha! Sé feliz, y no te preocupes por nada, porque yo siempre estaré contigo".

Tiempo, te odio. Te odio por haberme convertido en este ser falsamente insensible incapaz de demostrar su dolor. Te odio por hacer que cada mañana me obligues a mirarme al espejo, por obligarme a convivir con ese ser que se refleja en él y al que desearía hacer reaccionar, hacerle ver que hay cosas que tienen valor, que hay cosas por las que vale la pena luchar de verdad. Tiempo, te odio por haberme convertido en lo que hoy soy: un ser vacío que ni siquiera se tiene a sí mismo, un ser que sólo tiene estas palabras que tú, estimad@ lector/a, estás leyendo ahora mismo.

18 octubre, 2011

Al menos en teoría

Hoy he dado un paso de gigante. Hoy he hecho algo que llevo queriendo hacer desde hace más de un año, desde antes incluso de que lo dejáramos. Hoy he roto su foto conmigo, la que siempre llevé en mi cartera, la que nos hicimos cuando empezamos a salir y que siempre nos encantó a los dos. Hoy he roto la foto que me regaló junto a esa cartera, y eso me ha hecho sentir bien. Contento, alegre, libre. Poco a poco voy cortando las pocas cadenas que quedan, las pocas que todavía me atan a ella y que ella misma pudo cortar hace tiempo pero no quiso por respeto, cariño, miedo o conveniencia.

Hoy me siento libre, más que nunca. Cada día que pasa la recuerdo menos, la añoro menos, la necesito menos. Cada día que pasa soy más libre, más yo mismo, y más feliz... Al menos en teoría.

15 octubre, 2011

Si yo te entiendo

Si yo te entiendo. Joder que si te entiendo. Si a mí me ha pasado exactamente lo mismo, si yo estuve un día en tu misma situación. No digas que no lo entiendo, porque si hay alguien en este mundo que sabe todo lo que está pasando por tu cabeza soy yo.

¿Crees que no lo sé? ¿Crees que no sé que te sientes mal cuando me ves, que te gustaría devolverme aunque sólo fuese un poco de todo lo que yo te doy? Claro que lo sé, querida, claro que lo sé. Si una vez, un día, toda una vida para mí, yo también estuve donde estás tú. También se enamoraron de mí sin que yo pudiese corresponder ese sentimiento. También me lo dieron todo, se entregaron a mí al 100%, hicieron todo lo que pudieron para atraer un poco de mi atención y obtener una de mis sonrisas. Si una vez, alguien a quien apreciaba también me miraba como a la persona más especial del mundo. Sé lo que significa esa mirada, y sé lo que duele no poder corresponderla.

Yo te quiero, pero tú a mí no. Te entiendo, te entiendo más que a nadie. Y esto te duele a ti, y me duele a mí... Pídeme lo que quieras, pero no me pidas ésto. ¿Qué más podría hacer, aparte de entregarme a ti al 100%? Si no puedo hacer otra cosa, si de un día para otro tu sonrisa se ha convertido en el mayor tesoro de la humanidad... Pídeme lo que quieras, pero no me pidas que no haga lo imposible por contemplarla una y otra vez. Por favor.

12 octubre, 2011

Y sigue utilizándome

Y sigue utilizándome. Sigue haciendo conmigo lo que quiere, a cada momento, jugando conmigo, manejándome como un titiritero maneja a sus marionetas. Y yo, quien tiene el auténtico control, sigo permitiéndolo, y el caso es que todavía no sé por qué.

Al menos ya me he dado cuenta. Al menos ya soy consciente de que soy un perrito faldero, que cuando ella hace sonar su silbato yo acudo veloz moviendo la colita. Supongo que llevo demasiado tiempo haciéndolo, y que ya estoy acostumbrado. Por eso deseo volver a enamorarme y romper este último lazo que me ata a ella, para acostumbrarme a otra cosa, a algo mejor, a un amor que sea de los dos y no a este juego en el que uno tira el palo y el otro lo recoge...

10 octubre, 2011

Que el amor no funciona así

Tú qué te crees, que cuando el príncipe le puso el zapatito de cristal a la Cenicienta ya todos fueron felices y comieron perdices? No, señorita, no. Tú te crees que el Rey, el padre del príncipe, se iba a conformar con que su hijo se casase con una plebeya, una muchacha huérfana y sin sangre azul? Y la madre del príncipe, que pasa con ella? Ahora va a ser ella la única suegra perfecta que hay en el mundo o que?

Además, la madrastra y las hermanastras, conociéndolas, seguro que se fueron a vivir al palacio con Cenicienta. Vamos, ya las veo como reinonas en sus carruajes, saludando despectivamente a lo que ellas llamarían "la chusma", una "chusma" a la que ellas pertenecían antes. Ya oigo las risas estridentes en la mesa real, y el rey poniendo los ojos en blanco, obligado a ver ese espectáculo grotesco junto a su escandalizada esposa.

Que no, que me da igual lo que digas, que el amor no funciona así. Que no sois vosotros dos en una isla, perdidos, alejados del mundo sin que nadie más importe, que el resto del mundo, lo quieras o no, siempre está a tu alrededor. Y si te molesta... te aguantas.

08 octubre, 2011

One of those days

Hoy es uno de esos días especiales. Uno de esos días en los que no es el Destino el que me guía por sus definidos pero invisibles raíles. No. Hoy es uno de esos días en los que se desactiva el piloto automático y mi buen amigo el Destino, que tantas alegrías me ha proporcionado y tantas malas jugadas me ha pasado, me pasa a mí las riendas para que, con un sólo acto, con una sola conversación, con un solo beso, selle las pocas grietas que quedan en mi futuro.

Hoy es uno de esos días. Hoy debo elegir: libertad o fidelidad a mí mismo. Hoy debo elegir si me entrego a una vida de placeres continuos y sin sentido, pero placeres al fin y al cabo, o si me entrego al 100% a un amor que no puede ser correspondido y que sólo me traerá sufrimiento. En realidad, ya sé cuál es mi elección... pero nunca confié en mi mismo. Lo que hoy haga cambiará el rumbo de mi vida, para bien o para mal. Sólo espero no arrepentirme de mi elección, sea cual sea.

07 octubre, 2011

Una vida que de mí depende

Y es que para alguien como yo, escribir un libro de más de 300 páginas no es nada complicado. Tiendo a explayarme, a contar cada detalle, a contar aquello que es sutil y obviar lo que es obvio. Mi reino no es el de los relatos cortos, mi reino es el de los grandes libros. Mi habilidad no es contar lo sucedido a un personaje en un día, mi habilidad es mirar a la gente, en la calle, en el metro, en un restaurante o cuando está de fiesta, e inventar una historia para cada uno, una vida que se enlaza con la del resto del mundo como por arte de magia.

Leer es mi vida, y escribir es mi pasión. Si pudiera hacerlo, estos dedos teclearían hasta el fin de mis días... pero tengo una vida que atender. Una vida a veces mediocre, a veces triste, a veces sin sentido, pero una vida al fin y al cabo, una vida que de mí depende.

03 octubre, 2011

Ya sabes, lo típico

¿Que cómo estoy? Ya sabes, lo típico. Un día estás arriba, lo tienes todo, y al otro te levantas y te das cuenta de lo patética y penosa que es tu vida. Pero, con mucho esfuerzo, consigues convencerte a ti mismo de que en realidad no estás tan mal, que hay gente mucho peor y que tú mismo has estado peor otras veces.

Y sigues con tu vida, y vuelves a estar allí arriba, en lo más alto, mirando a todo el mundo por encima del hombro. Y al día siguiente te levantas y te vuelves a dar cuenta de lo patética y penosa que es tu vida. Y vuelves a autoconvencerte de que no eres tan mierda como piensas, que conoces a gente mucho peor que tú.

Y sigues con tu vida. Y vuelves a lo alto, y al día siguiente vuelves a estar hundido en la mierda, y así una y otra vez. Hasta que llega un día en el que te das cuenta de que tu vida no es todo lo patética que pensabas: es todavía peor. Porque estar hundido tiene una ventaja: sólo puedes subir. En cambio, dar esos saltos una y otra vez no hacen más que marearte y hacer que lo que debería ser un viaje maravilloso sea la peor experiencia que jamás has vivido, un viaje en el que sólo tienes una cosa segura: que en cuanto te bajes lo primero que harás será vomitarlo todo...

28 septiembre, 2011

En una noche, todo había cambiado...

- Iba a...
+ Lo sé.



Años después, todavía se me siguen poniendo los pelos de punta. Todavía sigo emocionándome, todavía sigo pensando que algún día seré como Ted Mosby, y seré capaz de hacer que llueva por amor. Todavía sigo pensando que encontraré a mi Robin Scherbatsky, que nos besaremos durante lo que nos parecerá un segundo y a la vez una eternidad y que, sólo por una vez en nuestras vidas, será el mundo el que gire a nuestro alrededor... Todavía sigo pensando que todo puede cambiar en una noche.

25 septiembre, 2011

Quieres inspiración?

La creatividad no es algo que surja de la nada. La creatividad nace del esfuerzo, como la planta que nace gracias al esfuerzo del jardinero. Eso sí, hay tierras más fértiles que otras; digamos que la creatividad es 50% innata y 50% esfuerzo.

Pocas veces recibirás la "inspiración divina". Pocas veces recibirás ese chispazo eléctrico en el cerebro, esa idea que nace y fluye como por arte de magia. Quieres inspiración? Siéntate, coge tus lápices y exprímete el cerebro, exprímelo hasta que no quede nada. Escribe, escribe, y cuando termines, vuelve a escribir. Sólo así mejorarás, sólo así podrás sentir vergüenza de tí mism@ cuando leas lo que escribiste tan sólo unos meses atrás...

24 septiembre, 2011

No seré tu príncipe azul

No seré tu príncipe azul. No organizaré un baile para todas las chicas del reino, porque no seré tan ingenuo como para pensar que todas me desean, por muy príncipe que sea. No te esperaré durante toda la noche, ni correré detrás tuya cuando sean las 12. No recogeré tu zapatito de cristal y no recorreré el reino, casa por casa, buscándote y probando ese zapato a cientos de extrañas, un zapato que podría caber a cualquiera. Porque, querida Cenicienta, tus pies no son tan raros.

No seré tu príncipe azul. No seré tu hombre florero, sin decir una sola frase en todo el cuento. No seré lo que tú quieras que sea, ni tampoco aceptaré que me utilices para dar envidia a tu madrastra y a tus hermanastras. Lo siento, pero es así.

23 septiembre, 2011

Hoy he estado junto a ella

Hoy he estado junto a ella. Hoy la he visto frente a frente, y he visto el dolor que causa. Hoy he deseado huir, como lo deseé hace algún tiempo, para evitar hacer semejante daño a mis seres queridos. Hoy la he vuelto a ver, y ha vuelto a reírse de mi, porque sabe que pasará mucho tiempo hasta que aparezca mi nombre en su lista.

Hoy he estado junto a mi ex-novia y a su hermano, uno de mis mejores amigos, al despedir a una de las personas que más querían. Hoy he sentido su dolor como mío, he visto lágrimas en sus ojos y en los de mucha otra gente, gente a la que conozco, a la que respeto e incluso en algún caso incluso aprecio.

Hoy les he abrazado, les he besado y les he dicho que estaría allí siempre, para lo que necesitaran. Exactamente lo mismo que hice cuando dejé a mi ex, hace ya casi un año. Y es que todas las despedidas son iguales: sólo que para ellos no hay esperanza, ni posibilidad de volver a ver a esa persona que tanto querían. Ya sólo les queda el recuerdo.


22 septiembre, 2011

Hoy es un día feliz

Hoy es un día feliz... y no sé por qué. Hoy me siento bien conmigo mismo, hoy sería capaz de cualquier cosa, incluso de volar si me lo propusiera. Hoy me siento lleno de energía, pero no en el mal sentido, sino en el bueno. Hoy es un día en el que nada puede salir mal, en el que todo lo que me proponga será realizado. Hoy es uno de esos días en los que mi sobrecalentada mente decide darme un respiro y un poco de esa felicidad que tan bien me sabe.

Hoy es uno de esos días en los que soy feliz, uno de esos días en los que todo sería perfecto... si pudiera compartirlo con alguien.

21 septiembre, 2011

El buscador de historias

Hoy quise reflexionar un poco sobre mí mismo, sobre lo que soy y lo que me empuja a actuar. Y me di cuenta de un aspecto de mi personalidad que era evidente, tan evidente que no era capaz de verlo. Siempre supe que mi afición por la lectura proviene en parte por mi afán de conocimiento, de saber cada vez más, de luchar día tras día por superarme y poder así devolver todo lo bueno que he recibido en mi vida. Pero había algo más, aquello que me impulsaba no sólo a leer, sino también a escribir, a dibujar, a fotografiar y, en definitiva, a estimular mi creatividad: soy un buscador de historias.

En realidad, no estoy interesado tanto en los hechos objetivos como en los subjetivos: supongo que porque no creo en la objetividad. Me gustaría poder conocer la historia de esa mamá que juega sonriente con su bebé, de ese chico que se abstrae con sus cascos puestos, de esa niña que llora mientras lee un libro cuyo título no puedo ver. Busco historias, busco vidas que conocer y hechos subjetivos que no puedan valorarse... porque no se puede valorar un recuerdo ajeno, una historia que no hemos vivido, una pasión que no hemos sentido. Lástima que tan poca gente se de cuenta de ello.

20 septiembre, 2011

Reflexiones nocturnas

Ayer reflexioné sobre la belleza. Pensé que, al contrario de lo que piensa la mayoría de la gente, no es algo efímero e insustancial. La belleza lo inunda todo, cada paso que damos, y nos inspira a superarnos y crear algo mejor para todos. Pensé que no existe algo que sea tan parcial, tan dependiente de cada uno, como la belleza. La belleza no está en el exterior, está en el interior. Pero no me refiero a la bondad, a la fragilidad o a la simpatía del resto del mundo: cada uno crea la belleza en su interior, cada persona ve un grado de belleza distinto en cada uno de los objetos y las personas que vemos a diario.

La belleza es mágica. No hay nada más mágico que mirar a una persona a los ojos y pensar que tú puedas ser el único capaz de contemplar ese tesoro, ese diamante que vale más que todas las joyas del mundo. Eso, ladies and gentleman, es la belleza.